Tras cuarenta años de neoliberalismo, América Latina dice ¡BASTA YA!

En estas cuatro décadas, se han sujetado todas las esferas de la vida a los dictados de la economía y los mercados financieros. El continente ha sido sometido a una serie de reformas estructurales que han llevado a la privatización de los servicios más fundamentales como son la salud y la educación, de la infraestructura, de los recursos naturales, en la mayoría de los casos mediante procesos violentos que han dejado unas aterradoras cifras de muerte, desaparición forzada y despojo.

Los megaproyectos desarrollados mediante iniciativas como el Plan Puebla-Panamá y el IIRSA, el extractivismo minero y de hidrocarburos y la agroindustria van dejando un rastro de devastación ambiental y de desposesión para las poblaciones indígenas y las comunidades campesinas de la región. La represión se ha ensañado ferozmente contra l@s defensores de derechos humanos, del medio ambiente y de los derechos de minorías.

La brutalidad del régimen económico acompañado del fortalecimiento de los aparatos de vigilancia y control busca mantener atemorizada a la población, acorralada entre la precariedad y el miedo.

En América Latina, el modelo neoliberal ha entrado en franca contradicción con la democracia. La minoría que ha puesto en jaque la democracia es una élite que se ha aferrado al poder durante 200 años.

Pero el pueblo ha dicho ¡BASTA YA!